lunes, 15 de febrero de 2021

THE OUTPOST: LOS CABOS SUELTOS QUE PODRÍAN DAR FORMA A LA CUARTA TEMPORADA


La temporada 3 de The Outpost ha estado repleta de momentos inolvidables y emotivos, y el último episodio no ha sido una excepción. Estamos hablando, probablemente, del mejor capítulo de la última entrega de las aventuras de Talon y sus amigos, y es que, como no podía suceder de otra forma, la serie ha dejado claro, en última instancia, que no alberga intención alguna de despedirse aún de sus seguidores. Muy al contrario, hay signos que invitan a pensar que se quedará con nosotros por largo tiempo, como el hecho de que haya logrado el oro en el ránking de las mejores temporadas de las series de The CW de 2020-2021. Todo hay que decirlo: The Outpost se estrenó en 2018 con un episodio piloto algo flojo y predecible, y con una gama de personajes demasiado cliché que no contribuyeron en su momento a elevar las expectativas del público. A la serie le costaba arrancar y, sobre todo, encontrar su rincón, forjarse una identidad propia, ya que el espectador muchas veces no sabía si estaba asistiendo a una especie de Edad Media post-apocalíptica, a una serie de zombies estilo The Walking Dead o a una epopeya fantástica con tintes de Xena o de El Señor de los Anillos.

 Al diamante le hacía falta un buen pulido que, poco a poco, productores, actores y guionistas han ido consiguiendo a medida que la serie se ha ido renovando y dotando de un presupuesto más decente. Sí, los ponies de la temporada 1 se han convertido ya en caballos, las escenas de lucha están mejor ejecutadas y son más creíbles, Gallwood puede considerarse una villa medieval con fuero propio  en las afueras de Belgrado (Serbia) y, lo que es aún mejor, hay personajes que han ido evolucionando y que nos han dado algunas sorpresas -léase, plottwist- que no parecían encajar en el prototipo de aventura fantástica que tan bien conocemos gracias a otras célebres franquicias. Así se resumiría el apoteósico cierre del episodio 13 de la tercera temporada, en la que, tras acabar con los infectados y repeler a las tropas de la Primera Orden, Talon y Garret se ven envueltos en otro conflicto, esta vez contra los Sangre Negra de Yavalla, que disponen de un arma mucho más poderosa de lo que nadie hubiese imaginado, el Kinj Blanco, capaz de someter la voluntad de aquellos a los que parasita. 

RESUMEN DEL ÚLTIMO EPISODIO


En el último capítulo, Talon, Zed y Wren parten hacia el Plano de las Cenizas en busca del padre de aquélla y del Kinj Negro, la antítesis del Blanco, que constituye su última alternativa para acabar con el dominio de Yavalla, mientras la hechicera, que cuenta con un ejército de 60.000 infectados tras los muros de Gallwood, trata de pactar la rendición con la reina Gwynn. Son momentos complicados para nuestros protagonistas, obligados a esperar el regreso de Talon con unos incentivos demasiado escasos numéricamente como para plantar cara a los Unidos con garantías. Con todo, Gwynn decide no rendirse, dado que elija la opción que elija, las bajas serán inevitables. 

En un primer momento, Garret y sus hombres parecen contener el avance de los infectados pero, poco a poco, también ellos van cayendo presos del control de la bruja, hasta que Gwynn queda a merced de ella y de sus Lu Qiri. Talon y sus compañeros de viaje vuelven justo a tiempo para rescatarla de las garras de los demonios y traspasarle el Kinj Negro. Finalmente, la reina Rosemund se abalanza sobre Yavalla y ambas quedan reducidas a cenizas debido a la reacción entre ambos kinjs, que libera del control mental a todas las gentes que anteriormente habían sucumbido a su poder. Así, Gallwood aclama como nueva reina a Talon, que en ningún momento se ha sentido personalmente preparada para aceptar un cargo de tamaña responsabilidad.

LOS FRENTES NARRATIVOS ABIERTOS PARA LA TEMPORADA 4 DE THE OUTPOST


No obstante, todo apunta a que el destino de Talon no se conformará con nombrarla soberana de Gallwood. La serie, a lo largo de sus tres temporadas actuales, ha ido progresivamente plantando semillas de misterio y dejando cabos sueltos que le permitan revitalizarse y continuar narrando su historia, respetando siempre la coherencia interna, esto es, la dinámica causa-efecto que, en ocasiones, parece perderse de vista en ficciones de corte épico-fantástico. 

1. LOS PIELES GRISES


Durante la primera temporada el contexto de la trama giraba en torno a un reino anárquico dividido entre la autoridad independiente de la fortaleza, comandada por los Calkussar, y la conferida por los teócratas de la capital a la Primera Orden, fuerzas mermadas por la amenaza que constituían los Pieles Grises, los desconocidos caníbales infectados y los extintos Sangre Negra más allá de sus fronteras. Janzo y Talon debieron aventurarse en territorio Piel Gris mientras investigaban la relación entre el colipso y los infectados, además del enigma del Dragman y el Vex Rezicon y, desde entonces, nada más hemos vuelto a saber de los Pieles Grises. Estos seres antropomorfos con piel de rinoceronte que recuerdan un poco a los orcos de El Señor de los Anillos, se habían mantenido en paz con los reinos humanos, con quienes habían tejido una amplia red comercial fundamentada en la exportación de colipso a la fortaleza, principal puerta de acceso. 

Al parecer se trata se seres pacíficos que no buscan conflicto con otras etnias, a menos que sean provocados. Sin embargo, el plan de Yavalla de conquistar pacíficamente a los Pieles Grises por medio de los kinjs hace pensar que debió existir algún malentendido previo y que la paz entre estos y los humanos podría no ser tan duradera, habida cuenta de que el colipso estaba directamente relacionado con los infectados. La cuarta temporada bien podría retomar este asunto, ya que un cambio de gobierno siempre implica un cambio en las relaciones geopolíticas con otras naciones y ya hemos sido testigos de dos eventos importantes, al menos, en los últimos episodios, como la huida de Dos y el fin -a priori- del reinado de Gwynn Calkussar. Es decir, los principales poderes legítimos que regían en The Outpost se han desvanecido.  

2. UNIVERSO Y WORLDBUILDING: MÁS ALLÁ DEL MAR Y DE LAS FRONTERAS...


A partir de la segunda entrega, la serie expandió notablemente su universo añadiendo la Capital, el Plano de las Cenizas y Aegistford, la villa natal de Tobin y Falista, lo que no constituye todavía más que la punta del iceberg, ya que ni siquiera sabemos el topónimo del centro urbano neurálgico. A The Outpost aún le queda mucho territorio por explorar de cara a sucesivas entregas. La capital del reino es una bella ciudad costera edificada sobre un istmo, pero existe un amplio litoral que la serie aún no nos ha permitido visitar y no estaría mal preguntarse qué habrá al otro lado del océano esperando ser descubierto. Nadie puede asegurarnos que la próxima amenaza no llegue desde ultramar... como tampoco que provenga por arte de magia del inhóspito Plano de las Cenizas, cuya localización ignoramos. No sabemos si se encuentra en el mismo reino que Gallwood, si se trata de una dimensión paralela o si, por el contrario, se trata de otro planeta. Si Talon es capaz de abrir un portal a este mundo, también podría abrir umbrales hacia otros mundos, y si existiera algún otro Blackblood u otra raza con idénticos poderes y ansias de conquista, ya sabemos cómo acabaría todo. 

3. EL MISTERIO DE LOS KINJS


También es a partir de la segunda temporada cuando comenzamos a averiguar más cosas sobre los kinjs, y el paradero de los dos más poderosos y mortíferos que existen, el Blanco y el Negro, es lo que abre las puertas a la esperada cuarta temporada. En los instantes finales del último episodio, fuimos testigos de cómo ambos se alojaban en dos entes totalmente ignotos y, por lo que parece, sepultados en remotos santuarios, en algún caso, quizás más allá del mar. La única pista acerca de lo que sucederá la proporciona Dos cuando afirma que "han despertado a los dioses", lo que significa que dos fuerzas que atesoran una magia inmensa darán mucha guerra a Talon y Garret. Tampoco hace falta ser muy listos para darse cuenta de que el solo hecho de que ambos kinjs permanecieran tan bien ocultos significaba que quienes los pusieron a buen recaudo, los antiguos Blackbloods, lo hicieron con motivo de preocupación, para que nadie pudiera usarlos ni para bien ni para mal, ya que son indestructibles, al igual que otros kinjs menores, como el que posee Falista. 

Uno de ellos pareció dirigirse a una ciudad subterránea como las ruinas de Gallwood que Talon y Janzo visitaron con Yavalla, parasitando el cuerpo de lo que parecía ser un Blackblood femenino, dadas sus orejas puntiagudas. En ambos casos, podría tratarse de antiguos reyes Blackbloods que murieron hace siglos y que, en cualquier momento, podrían reclamar Gallwood, habida cuenta de la cripta urbana que aguarda debajo. De ser así, Talon se vería envuelta en un conflicto de envergadura y se pondría a prueba tanto su lealtad hacia su raza  como su relación con Garret, Janzo y los demás, además de su valía como reina. 

4. LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS DE LA ÚLTIMA BATALLA


El devenir de Falista tampoco está claro: su poder la convierte en un factor que puede inclinar la balanza a favor o en contra, y de ser cierta esa genealogía suya que la entronca lejanamente con la familia de Gwynn y su antepasado, el rey Ranulf, de algún modo le legitimaría para tratar de adueñarse de Gallwood. Falista ha cambiado mucho en apenas unos episodios, pues ha pasado de considerarse la todopoderosa baronesa de Aegistford a la esclava de un poder superior que ni ella controla, lo que la ha vuelto frágil, vulnerable y manipulable, muy susceptible de oscilar hacia un bando u otro si cae víctima de una fuerza mayor como la que está a punto de desatarse. 

Por otro lado, se encuentra Dos quien, tras su huida, probablemente espere recobrar su influencia sobre la capital, ahora mermada e incluso dispersa, ya que Yavalla trasladó a todo su séquito hasta las afueras del puesto avanzado para la batalla, lo que ha ocasionado importantes bajas civiles. Cuando Gwynn se liberó del influjo mental del kinj blanco, sufrió algunos efectos secundarios, secuelas en forma de sueños, pesadillas,  una especie de reminiscencia telepática que aún la conectaba con la "colmena" que, por momentos, le hizo vacilar. Además de ella, también Janzo y Garret cayeron presos de su dominio, aunque fuera por breve tiempo, lo que obliga a cuestionarse qué efectos psicológicos a largo plazo podría conllevar la liberación de todos los súbditos de Yavalla.


Aunque quizás, claro está, eso sea lo de menos, ya que tenemos un destacamento con un número más que significativo de decesos, sin el cual no podremos hacer frente a nuevos enemigos. Gestionarlo y formar un nuevo ejército será la próxima tarea en la lista de prioridades de Garret y Talon, ya que un reino no se defiende por sí solo. También lo será, por supuesto, atender las necesidades de su población, puesto que las guerras siempre provocan hambre y precariedad. Talon deberá lidiar con todos estos problemas como nueva regente de la fortaleza, y el hecho de que sea ella la reina abrirá quizás una cierta brecha con Garret, y todo ello con dos poderes, uno emergente y otro a la espera, que podrían unirse para hacerles frente. 

5. LOS LU QIRI Y SUS ADORADORES


Hasta ahora, los Lu Qiri se han mantenido al margen, como las bestias de carga que son de los Blackbloods, pero han demostrado ser tanto aliados como enemigos dependiendo de la situación, e incluso poseen sus propios adoradores, como comprobamos en el episodio 3x06 durante el rapto de Warlita. Gracias a la intervención de nuestra heroína, los herejes se disolvieron pero ¿han desaparecido realmente? En tiempos de escasez y caos, la fe y la religión empañan cualquier atisbo de pensamiento crítico, y cuando el poder político se debilita, las creencias y la superstición se fortalecen. 


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Post by Philosophic Dragon

jueves, 14 de enero de 2021

JUEGOS DE TRONOS EN GALLWOOD: REVIEW DEL EPISODIO 3X11 DE THE OUTPOST

 

Talon y Garret lograron rescatar a Gwynn y a Tobin de las garras de Yavalla y destronar a Uno de Gallwood, de modo que la segunda mitad de la tercera temporada de The Outpost arranca en una especie de statu quo que implica una cierta vuelta a la "vieja" normalidad en la Fortaleza, con su legítima reina nuevamente al frente de las murallas. Gwynn es el nuevo eje en torno al que pivotan varias de las tramas y subtramas de la serie. Ella es la piedra angular de Gallwood. Sin embargo, no todas las piezas encuentran asiento en este mosaico. Ahora que Tobin se ha zafado de los Unidos, vuelven sus antiguas preocupaciones en torno a Rosemund, y es que el soldado que partió en busca de un ejército con el que ayudar a su amada a librarse de la dictadura Blackblood de Zed ha dejado de ser quien era a causa de las obligaciones en letra pequeña que figuraban en su contrato matrimonial con Falista. 

Al tiempo que buscaba auxiliarla y servirla con honor, la ha traicionado. Ha traicionado su compromiso matrimonial con Gwynn, pues de no haber caído presa del kinj blanco, ambos naturalmente se habrían casado. Falista ha actuado como un perforador, taladrando todos los vínculos existentes entre los personajes principales, asignatura que The Outpost aprueba siempre con sobresaliente. No satisfecha únicamente con sus buenas intenciones, Gwynn le reprocha a Tobin haberla intercambiado por un ejército insignificante que, de haber llegado el caso, no habría sido rival para las tropas enemigas apostadas en Gallwood en aquel preciso momento, lo que provoca que el barón de Aegyssfort desahogue sus tribulaciones con alcohol, mientras Falista, eso sí, lo anima a base de consejos manipuladores e interesados. 

Las cautas insinuaciones de Falista acarrean negativas consecuencias para Gwynn y quienes dependen políticamente de ella. Un monarca debe nutrirse de un heterogéneo grupo de consejeros que lo auspicien en los diferentes ámbitos de gobierno y Gwynn tarda demasiado en percatarse de que esa era la escoba que le hacía falta para barrer la casa, siendo así que su desmedida indulgencia propicia la huida de Dos y de los soldados de la Primera Orden que falsamente le habían jurado lealtad. 

Sus errores ponen al descubierto su ingenuidad como gobernante, hasta el punto de que Gwynn recurre en demasía a su mejor amigo de infancia, el capitán Spears, quien se desenvuelve con hábil soltura en la gestión económica y militar de la Fortaleza, habida cuenta, primero,  de la ausencia de Talon y Zed, cuya marcha hacia el santuario de Yavalla pretende acabar de una vez por todas con la amenaza de los Unidos, y segundo, de la misión secreta de Janzo, Munt y Wren, que se dirigen allí con el propósito de desinfectar a sus seguidores con un milagroso antídoto. Así, Gwynn se queda sola en Gallwood, rodeada de más enemigos que de aliados, y el acercamiento sentimental entre ella y Garret fruto de estas circunstancias no tarda en hacer mella en Tobin, quien había sido propuesto como candidato a la comandancia militar por influencia directa de Falista. 

Los sentimientos encontrados entre Gwynn y Falista desencadenan un fuego cruzado entre los principales dirigentes, así como desobediencia y deslealtad por parte de los soldados procedentes de Aegyssfort, que dudan entre la autoridad de la baronesa y la de Garret, el nuevo consejero militar designado por la soberana. A diferencia de Tobin, Garret está dotado de una gran confianza en sí mismo y, a pesar de rechazar los ideales nobiliarios imperantes en el universo de The Outpost, los respeta y convierte la justicia, la equidad y la capacidad de previsión en sus mayores virtudes. Muy a su pesar -puesto que, si por él fuera, se habría marchado con Talon- comienza a tomarse en serio su nueva responsabilidad, aleccionando a los soldados de Falista en las técnicas de lucha que requieren del manejo de picas y lanzas. 

Desgraciadamente, la inestabilidad emocional de la baronesa complica la situación, ya que su ira despierta inconscientemente el poder del kinj rojo que ella porta, lo que Gwynn reacciona ordenando encarcelarla inmediatamente. Es el capitán Spears quien decide comunicárselo personalmente a Tobin, seguramente con la idea de presionarle para que influya sobre su esposa, pues poco puede hacer el consejero militar si el ejército extranjero se acoge jurídicamente a la lealtad hacia sus señores de Aegyssfort y rechaza su propia autoridad.  

Por su parte, Talon, al margen de los juegos de tronos que se traen entre mano las dos mujeres más poderosas del reino, ha conseguido información de suma relevancia para la lucha contra Yavalla, y es que el kinj blanco es la antítesis del negro, el único que podría detenerla y acabar con los Unidos. La noticia afecta a Gwynn, que se prepara una vez más para despedir a su mejor amiga, que se embarca junto con Zed y Wren en un viaje interdimensional hasta el plano de las cenizas, en busca de Corven, el hermano de Zed que podría darles alguna pista sobre su paradero. 

El undécimo episodio es, por así concluir, un capítulo transitorio en el que predominan las subtramas sobre el conflicto principal, y en el que brillan las interpretaciones de Jake Stormoen  (Garret) y de Imogen Waterhouse (Gwynn), quienes resaltan con maestría tanto la firmeza como la ternura de sus personajes en situaciones delicadas a la par que dispares. No faltan, por supuesto, las tradicionales vaharadas de humor proporcionadas por Janzo, que en esta ocasión logra desautorizar la venta de un falso antídoto por parte de un extravagante vendedor ambulante; la acción, a través de la acalorada reyerta entre Tobin y el capitán Spears, y la incertidumbre sobre el destino de Falista, su peligroso kinj rojo, y la huida de la teócrata Dos en mitad de una incursión secreta de los infectados a la fortaleza Gallwood. Al tiempo que la serie cultiva el interés del espectador, comienza a dejar algunas puertas abiertas para el posterior desarrollo de la cuarta temporada, ya confirmada oficialmente y en pleno proceso de rodaje en tierras serbias.  

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domingo, 27 de diciembre de 2020

TALON Y GARRET SE CONVIERTEN EN LOS JUECES DE LA VIDA Y DE LA MUERTE: "UN ALMA POR UN ALMA". REVIEW DEL EP. 3X08


A Talon y a sus amigos no les queda mucho antes de que el kinj luminoso de Gwynn absorba lo poco que queda de la irreconocible reina de Gallwood, de modo que Zed se separa para encontrar el escondite de Yavalla y arrojarle la bomba ideada por Janzo, no sin toparse antes con series dificultades, que incluyen, por supuesto, a los esbirros que patrullan las calles de la capital. Mientras, sus otros dos compañeros descienden a las mazmorras, con la reina en brazos, donde no mucho tiempo ha Los Tres encerraron a Garret, buscando pactar con Dos para que les preste auxilio, al tiempo que ignoran las humillaciones y penurias a las que están siendo sometidos Janzo, Wren, Munt y Warlita en la fortaleza, que ha sido transformada por Uno en una arena de combate para disfrute de los guardias de la Primera Orden. 

La reacción de Garret al revivir sus días de cautiverio, el asesinato de Gwynn, las condiciones de Dos y el desafío de Talon constituyen los momentos álgidos del octavo episodio del drama épico medieval de The CW. Talon y Garret jamás se habían visto envueltos en una tesitura semejante, en la que tuvieran que decidir, cual dioses más que como jueces, qué prisionero de entre todos ha de ser sacrificado para que el kinj de Dos resucite a Gwynn una vez ellos la hayan asesinado. Talon se muestra más comprensiva y reacia a llevar a cabo el plan que Garret, para quien proteger y ser la mano de la monarquía siempre ha estado por encima de las vidas de sus súbditos. La elección da resultados y Gwynn regresa a la normalidad. Talon es quien decide asfixiarla, y hay que reconocer que esta escena es de lo más escalofriante y enternecedor, ya que ambas habían sido muy amigas y parece un acto de misericordia y compasión que, no obstante, exacerba los nervios de Garret, quien  a continuación se encarga de hacer lo propio con Tobin. Una vez juntos, en cambio, Talon debe escoltar a Dos de regreso a la fortaleza, tal y como habían prometido, lo que de cara a próximos episodios les va a generar nuevos problemas.

De camino a Gallwood, The Outpost se toma su tiempo para reanudar los triángulos románticos que habían quedado temporalmente suspendidos. Tobin contrajo matrimonio con Falista de Aegyssford para obtener su ejército como presente nupcial para poder ayudar a Gwynn, y durante su ausencia, la reina fue infectada. Tobin se siente de algún modo culpable por los senderos que se ha visto obligado a transitar y cree que el orgullo de Gwynn le impedirá aceptar a su nueva esposa, de modo que prefiere mantenerlo en secreto. Sin embargo, y aunque eso él todavía no lo sabe, su larga estancia en la capital y en Gallwood ha provocado que Falista acuda a la fortaleza con la esperanza de rendir cuentas o de comprobar el estado del ejército, hecho que ya tendrá tiempo la serie de hacerle pasar factura, ya que ella no tarda mucho en quedar a las órdenes de Uno, igual que el resto de los refugiados. 

Mientras tanto, Gallwood empieza a experimentar síntomas de hambruna, que Janzo y Munt tratan de paliar ofreciendo las ratas como alimento a los más desfavorecidos, hasta que Uno se encapricha lo suficiente de Wren como para forzarla a luchar en el ring, combate que Talon y los suyos detienen con éxito. Ella acepta su duelo y derrota a Uno, quizás con excesiva facilidad, cuando desde otros ángulos parecía un adversario a tener en cuenta. Sin embargo, The Outpost deja claro que tal victoria es sólo una declaración de intenciones, pues al contrario de lo que sucede con los kinjes de Yavalla, los que poseen Los Tres no se desintegran al morir sus anfitriones, sino que sobreviven y se proyectan en nuevos huéspedes, siendo en este caso la desventurada víctima la joven y reciente esposa de Tobin, Falista, acontecimiento que pondrá en tela de juicio su matrimonio y que podría permitirle regresar con Gwynn, pero que igualmente significa la conquista simbólica de Gallwood por Los Tres. 

¿Cuánto tiempo tardará acaso Dos en traicionar a quienes la han liberado? ¿por qué cree que Yavalla es la que trajo el kinj blanco del Plano de las Cenizas cuando en realidad lo extrajo de la ciudad subterránea? Tal vez la respuesta a esta pregunta sea la razón que explica por qué los humanos odian a los Sangre Negra, que la teocracia de la capital sabe mucho más de lo que parece sobre el origen y el poder de estos misteriosos parásitos, y que de alguna forma eran conscientes de que el poder desmesurado de esta raza de criaturas podía amenazar la supervivencia de los humanos a largo plazo. Siendo realistas, la única forma de aniquilarlos consiste en asesinar a sus portadores, y esa no puede ser la única vía a la que se aferren Talon, Garret y sus amigos, ya que corren el riesgo de destruir por completo a las gentes del reino. Puede que la alternativa de resucitarlos funcionase con Gwynn y con Tobin, pero sólo eran dos... ¿cómo decidir quién vive o muere y que eso signifique la muerte de la mitad de los inocentes de Gallwood y de la capital? Para Garret y Talon, lo peor no ha hecho más que comenzar...


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domingo, 20 de diciembre de 2020

EL PODER DE LOS TEÓCRATAS DE LA CAPITAL SE CIERNE SOBRE GALLWOOD: REVIEW DEL EP. 3X07 DE THE OUTPOST

El tiempo corre en contra de Talon, Garret y Janzo, y la exasperación de la nueva regente de Gallwood está alcanzando su temperatura de ebullición. Mientras tanto, Yavalla y sus pacíficos discípulos se encuentran atravesando la puerta de acceso a la capital, de la que se apoderan en sólo unos pocos minutos, convirtiendo la plaza de armas en un santuario desde donde la sacerdotisa puede hacer transcender su conciencia hasta la de los miembros de su séquito para controlar y espiar todo cuanto acontece en su reino. Los Tres, esa poderosa tribuna de humanos poseedores de kinjes, que son venerados como deidades vivientes,  deciden actuar en consecuencia ante la amenaza, que indirectamente pasa a afectar a la Fortaleza cuando una mesnada de no más de diez soldados se abre paso hasta sus muros. 

Con ella se topan Garret, Talon y Zed, para quienes su única alternativa es destruir a Yavalla con el químico corrosivo preparado por Janzo. El trayecto hasta la capital pone a prueba sus asperezas, especialmente las existentes entre los dos capitanes, y en no pocas ocasiones su sentimientos hacen que se olviden de tomar la decisión correcta en cada momento. De ahí esa conversación tan destacada y tensa entre Garret y Zed, enemigos no ya sólo por circunstancias socio-culturales, sino también personales. El comandante Spears trata de asegurarse de que Zed no le traicionará en la adversidad sólo para quedarse con Talon, mientras que a éste le cuesta digerir esa puñalada verbal de sarcasmo arrojada por el hombre que ella más ama ahora mismo. Zed acepta a regañadientes y se la devuelve cortésmente, pero en el bosque, y aún a sabiendas de los miles de ojos que pueden observarles desde las sombras, no condesciende y, tras despertarse de esa dulce siesta, expone inútilmente a Garret a los infectados que merodean por los alrededores.  Teniendo en cuenta que, como Sangre Negra y huésped de un kinj, es inmune a su abrazo de paz, debería haber sido él el encargado de ir a por agua. Así las cosas, no es difícil adivinar la escasa confianza que tienen el uno por el otro, y que tarde o temprano, acabará por tirar por la borda su plan para rescatar a Gwynn. 

Mientras tanto, Janzo disfruta de unos breves instantes de euforia: ¿quién le iba a decir a él, un simple tabernero, que algún día se sentaría en el trono de Gallwood? Dadas las circunstancias, Talon sólo puede confiar en él y en Wren para evitar un caos dentro de las murallas. Sin embargo, Janzo carece de gran autoestima y jamás ha tenido que tomar decisiones tan importantes, de vida o muerte. Lo que lo convierte en un aliado imprescindible para sus amigos son sus dotes de científico, médico y matemático, siempre de gran ayuda. No tarda mucho en tener que enfrentarse a una de sus peores decisiones: ¿debería dejar entrar a los soldados de la Primera Orden y apostarles con los refugiados? ¿qué garantías tiene de que no están infectados o de que vienen en son de paz? ¿debes, sólo por compasión o bondad, ofrecer pan y agua incluso a quien consideras tu peor enemigo, que en otras circunstancias no dudaría en matarte? 

Las situaciones excepcionales requieren de respuestas igualmente excepcionales, pero eso Janzo lo ignora; no ha tenido tiempo de aprenderlo, porque cuando vivía su madre, él sólo se ocupaba de elaborar la cerveza y Munt se servírsela a los clientes, por lo que se cumple el pronóstico más aciago: ya no sólo se trata de los seguidores de la hechicera, sino de los devotos de la capital. Ahora, sin que se percate, tiene a una infectada contagiando a los refugiados, por un lado, y por otro, a Uno, el soberano supremo de Los Tres, que ha usado su poder para transportar su conciencia a las mentes de los soldados forajidos. Su poder, que es muy superior al de los Sangre Negra, neutraliza a las tropas de Zed y a sus Lu Qiri, quienes, como ya hemos comprobado en episodios anteriores, ante ausencia de amo, vagan por doquier asesinando a placer, lo que no hace sino sumar otro potente daño colateral que, a largo plazo, podría desencadenar un conflicto de envergadura entre humanos y demonios. Y, para empeorar las cosas, nadie puede asegurarnos que Uno, Dos y Tres no pactarán con Yavalla o se unirán a ella en su propósito de dominar el reino y expandir su imperio hasta la tierra de los pieles grises, planes que la sacerdotisa ya tiene en mente.

Talon, Garret y Zed se adentran de incógnitos en el bastión marítimo a través de pasadizos secretos y túneles, luchando contra los guardias urbanos, pero para cuando llegan hasta Yavalla, se percatan de que ha rejuvenecido succionando la fuerza vital de aquellos que perecen con su kinj, especialmente la de Gwynn, y de que a ella apenas si le resta algo de  vitalidad para dictar órdenes.  La hechicera sentencia que, cuando un subordinado muere, otros cuerpos "toman su lugar", lo que no terminamos de comprender, pero que podría ser un indicio de que su vitalidad es reabsorbida, o de que siempre habrá un sucedáneo, ya que el kinj debe reproducirse forzosamente para no matar a su huésped.  

He de decir que en este episodio ha habido intensas escenas de combate, algunas muy dignas de ver, aunque también otras que podrían haberse mejorado. En algunas de ellas he observado que Garret hace ademán de cubrirse una hipotética herida en las costillas que no sangra, o un golpe, lo cual no sé si se debe realmente a una cuestión de guión o a que efectivamente el actor Jake Stormoen sufrió algún ligero percance durante las grabaciones que le pudo impedir moverse tan ágilmente en algunas de las coreografías. Igualmente ese plano lateral del acceso a la capital, al inicio del episodio, se antoja quizás demasiado artificial, debido principalmente a la diferencia de calidad visual entre el puente y el fondo con el oleaje, de manera que se percibe con nitidez la superposición de planos y el uso de pantallas azules. En lo demás, la ejecución ha sido correcta, brillando sobremanera esa escena que he mencionado anteriormente, la de la conversación entre Zed y Garret, a causa del dramatismo y la diversidad de emociones a que sus caras dieron lugar.

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domingo, 13 de diciembre de 2020

PLAGAS MÁGICAS, SECTAS EXTRAÑAS Y DEMONIOS: THE OUTPOST EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Una de las cosas que quizás este año más nos puedan llamar la atención de The Outpost es que su tercera temporada no ha sido ajena al contexto actual en el que nos encontramos. The CW ya había dado la campanada anteriormente con el estreno en mayo del episodio 7x02 de The 100, abordando el aislamiento de dos de sus personajes en un remoto planeta paradisíaco donde el tiempo transcurría el doble de rápido y, como si de un virus se tratase, tampoco la pandemia está transcurriendo en vano para las mentes de los escritores de The Outpost, que, parece, se han contagiado de ideas similares. En parte, esto es cierto, pero también hemos de recordar que la primera temporada comenzó precisamente con otra plaga de infectados al estilo The Walking Dead, muy vinculada al comercio ilegal del preciado colipso, esas huevas de cierta especie de mosca que tanto gustaban a la madre adoptiva de Janzo y Munt. 

La historia de The Outpost tiene mucho que ver con las enfermedades incurables altamente infecciosas, y en 3x06 se pasa a abordar la cuestión que más preocupa a nuestros amigos: las medidas preventivas. A medida que progresan en su investigación del Kinj de la Paz, la adaptación a diferentes situaciones y escenarios que, con frecuencia, sobrepasan la compresión de Talon y Garret, les obligan a ellos y a sus amigos a cuestionar decisiones cada vez más complicadas que podrían amenazar con romper la fuerza de su unidad, que es, de momento, el único arma que de verdad puede hacer frente a los maquiavélicos "unidos" de Yavalla. 

Así, tras una rápida expedición de reconocimiento al bosque de Gallwood en busca de la hechicera y sus títeres secuaces, Gwynn y Tobin, Talon, Garret y Zed se percatan de la dimensión real de la plaga, que ahora ya no se circunscribe a la fortaleza, y determinan que lo mejor, dadas las circunstancias, es efectuar una cuarentena, tanto para evitar que lo que hay dentro no se extienda aún más como para que lo que aguarde afuera no arrase con su último bastión de raciocinio.  Sin embargo, la perspectiva de tener tantos ojos y oídos espiándolos por doquier les afecta mentalmente, especialmente a Talon, que se ha convertido accidentalmente, y por decisión unánime del pueblo, en la nueva regente de Gallwood. Escasos días después de su nombramiento, la heroína empieza a caer presa de los efectos de la frustración, el cansancio y el hartazgo, que perjudican su relación con Janzo y Wren, ya que ambos son los únicos "científicos" realmente capacitados para tratar de dilucidar la terrible capacidad reproductiva del monstruoso kinj y averiguar qué lo frena o cuál es su punto débil.  

Les urge hallar cualquier tipo de información que les brinde cierta ventaja sobre Yavalla, y para tratar de "detener" el reloj de arena el mayor tiempo posible, Talon decreta la cuarentena forzosa tanto de la población interior como de los refugiados, amparándose en la idea de que a los amigos hay que mantenerlos cerca, pero mucho más, aún si cabe, a sus enemigos que, en estos momentos, pueden ocultarse en cualquier rincón y no ser humanos. Sin embargo, la guerrera Sangre Negra, además de luchar contra los infectados, asumiendo que siempre irá un paso por detrás de Yavalla y Gwynn, también debe lidiar con los efectos colaterales de esta pandemia, como los Lu Qiri de los soldados de Zed, cuya vinculación a sus amos ha sido quebrantada al haberse convertido éstos en esclavos de la sacerdotisa. 

La ruptura de ese lazo entre ambas razas ha provocado que algunos ejemplares, como la Lu Qiri Xaba, célebre por su carácter indómito y sanguinario, deambulen sin control, aniquilando a los civiles inocentes en busca de alimento fácil, lo que arrincona a Talon, que siente que es la única que posee el poder y las habilidades necesarias para actuar al respecto, y también quien menos tiempo tiene para poder enfrentarse a todos estos contratiempos que le han sobrevenido de golpe... y eso, por no hablar de la aparición de una secta adoradora de los Lu Qiri que secuestran mujeres para ofrecérseles como sacrificio, una actitud cercana al extremismo religioso que parece ser consecuencia directa de la desesperación popular motivada por esta crisis. 

Talon se aferra a la máxima de "divide y vencerás", lo cual también tiene sus consecuencias, como el hecho de que Janzo se sienta utilizado como una mera herramienta útil y que Garret disienta con respecto a las decisiones de su amante. Ella aprueba sus dotes detectivescas, heredadas de su padre, el Mariscal Wythers. Sin embargo, los sentimientos de Garret corren paralelos a los de Talon, en la medida en que se le asignan tareas para las que no se siente en absoluto capacitado. Su padre era un buen investigador en materia de crímenes tales como los asesinatos, pero ellos dos, como padre e hijo, nunca se llevaron bien, a causa del pasado turbio de su familia y de sus roces con la Primera Orden. Garret pasó poco tiempo con Wythers, no tuvo la oportunidad de aprender mucho de él, nunca fue un padre ejemplar, ni siquiera afectuoso, y, para emporar aún más las cosas, fue Garret, su propio hijo, quien lo asesinó cuando la Primera Orden le lavó el cerebro. Las cosas podrían ser más sencillas si su progenitor aún viviera.

El episodio 3x06 de The Outpost es probablemente uno de los mejores y más interesantes de los vistos hasta ahora. Demonios fuera de control, misteriosas sectas religiosas, y una pandemia causada por parásitos mágicos constituyen la base de esta emocionante aventura repleta de incógnitas en este universo medieval que ni mucho menos pretende quedarse estancado en la fortaleza de Gallwood. De hecho, los discípulos de Yavalla se apresuran con ánimo gozoso y triunfante hacia la capital, la sede de la dictadura religiosa de Los Tres y de la Primera Orden, el próximo destino de Talon y Garret. 


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domingo, 6 de diciembre de 2020

LECCIONES APRENDIDAS EN LOS SENDEROS DE LA PAZ Y DE LA GUERRA: REVIEW DEL EP. 3X05 DE THE OUTPOST

Talon, Janzo, Garret y Zed contemplan desde las almenas la llegada del ejército comandado por Tobyn y Munt, y corren al encuentro de Tobyn, al que capturan y encierran en el laboratorio de cerveza de Janzo, ya que sospechan que Gwynn puede haberlo infectado. Sin embargo, las buenas nuevas le pillan tan de sorpresa a él como a los demás porque, sin ir más lejos, poco han progresado las averiguaciones de Janzo sobre el rango reproductivo de estos Kinj, y nadie sabe de qué manera pueden detener a Yavalla y a sus secuaces. Lo más urgente consiste en evitar que se alcen con el mando de las tropas apostadas frente a las murallas... Por su parte, a la hechicera no se le escapa que ese ejército le sería de lo más útil para adjudicarse el control del puesto fronterizo y para ello trata de quebrar la confianza de Gwynn en Talon y Garret, y de que ésta se apresure a contagiarle lo antes posible. 

Los caminos de la paz y de la guerra son insondables y la serie aborda  sui generis una cuestión ética: ¿merece la pena subyugar a varios pueblos para evitar cualquier futura confrontación armada entre ellos? ¿hasta qué punto una paz instaurada por la fuerza es una verdadera paz? ¿se debe sacrificar al individuo en aras del bien colectivo? ¿acaso no es la suma de los bienestares individuales el bienestar común? ¿el fin justifica los medios?

Reunidos, Talon y los suyos están determinados a detener el avance de la plaga, y Tobyn es su mejor baza, ya que de nada sirve que les apresen a todos a la vez, por lo que su conversación ante Gwynn precede a un duelo encarnizado en el que Yavalla envía a Sammy y a varios "unidos" más contra Tobyn, Talon y Zed, que logran encarcelar a los dos reinas del mal. En cualquier caso, la impasividad de Yavalla sugiere que la rebeldía de Talon entraba dentro de sus planes, y que tarde o temprano esperaba algún contratiempo. A pesar de ser retenida, ha obtenido una victoria: la muerte accidental de Sammy a manos de Talon es la gota que colma el vaso de la confianza de Gwynn en su amiga. A juzgar por los escasos hombres que envió a defenderla, probablemente la sacerdotisa ya contaba con que los más inexpertos caerían víctimas de la refriega, y eso le ha servido para ganar adeptos, ya que frente a su alternativa "pacífica", Talon y sus compañeros se oponen empleando la violencia como unos vulgares asesinos. 

Para empeorar aún más las cosas, quizás la única forma de acabar con la manipulación mental de Yavalla sea matándola, y Bren no está de acuerdo con la idea de Janzo. Es precisamente Garret quien descarta la hipótesis al visitar a Gwynn con la esperanza de que haciéndole entrar en razón se evada del control mental de la sacerdotisa. 

La bruja y su subordinada a punto están de infectarle cuando de improviso Garret hunde su espada en el vientre de Yavalla, que en apenas un minuto sana su herida. Garret escapa ileso pero, desafortunadamente, algo con lo que no contaban ni Janzo ni los demás es con que el King puede usarse igualmente con animales, y la rata a la que Gwynn le traspasa su kinj actúa como espía infeccioso. Rápidamente Yavalla la dirige contra Tobin, que una vez contaminado, permite a ambas escapar de sus celdas y pasar  a la segunda parte del plan: infectar el ejército de las afueras. 

Para cuando Talon, Garret y Zed informan de lo ocurrido a Janzo, ya es demasiado tarde. Su única arma es ahora el beneplácito de los Puño Negro y del resto de soldados de la fortaleza, que eligen voluntariamente como líder a Talon, y a Garret y Zed como sus respectivos comandantes. Mientras tanto, Janzo y Bren, en pleno clímax sexual, consiguen interceptar a la rata y adivinar los planes de Yavalla que, para entonces, ya se halla lejos, subyugando a todo aldeano, campesino, noble o soldado que ose interponerse en su camino. 

En este episodio, vemos como Garret Spears, para quien la lealtad, la justicia y el valor constituyen las raíces de sus ideales, trata de perdonarse a sí mismo buscando ser útil de la única forma que sabe: aconsejando a Gwynn y arriesgando su vida y la de sus amigos de manera inconsciente. Y, muy a pesar de que eso le supone perder puntos de entrada, al final consigue marcarse una victoria propia al ser fiel ante todo a Talon, que cree firmemente en el poder del mérito sobre el del prejuicio, habiendo aprendido por el camino que, para derrotar a tu adversario, debes jugar a su mismo juego, especialmente cuando es éste quien encabeza la ofensiva. Puede que ella no sea humana, pero siempre ha servido a la corona y ha protegido a las gentes de la fortaleza como si fueran su familia. Gracias a eso finalmente convence a los ciudadanos de la amenaza que supone esa magia tan ignota, el eco de un mito cuyo testimonio quedaba reducido a las historias de tradición oral. El amor y la lealtad son tanto el pecado de Garret como su propia redención. 

En el próximo episodio, Talon hará que humanos y Sangre Negras luchen como un solo pueblo ante una amenaza que no distingue de razas, y volveremos a ver a Garret Spears investido de comandante, un cargo que no ostentaba desde que fue despojado de sus honores en las temporadas anteriores. La guerra se acerca...

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Posted by Philosophic Dragon



viernes, 27 de noviembre de 2020

LA PLAGA SE EXTIENDE CON RAPIDEZ EN THE OUTPOST: REVIEW DE 3X04

La situación en la Fortaleza comienza a empeorar tras la anhelada y por todos aplaudida paz de la sacerdotisa Sangre Negra. En el episodio precedente comprobamos el insólito poder del nuevo Kinj y ahora sus efectos en las personas a las que se las ha traspasado. La plaga se propaga sin cesar y cada nuevo infectado queda bajo las órdenes de Yavalla, que le sirve de ojos y oídos, además de como marioneta, para influir y espiar a los amigos de Talon, con el inconveniente de que también los que lo reciben pueden traspasárselo a otros. 

La nueva Gwynn carece de desenfreno y eso provoca sospechas en Talon y Janzo, que no tardan mucho en deducir el problema una vez que Yavalla intenta someter inútilmente a Talon a su voluntad, pues está protegida por su propio Kinj de nacimiento. Janzo concluye que las intenciones de la hechicera pasan por consolidar una especie de colmena en la que todos sus súbditos obedezcan sus órdenes, igual que haría una abeja reina con sus obreras. Brend afortunadamente logra resistirse al abrazo de una madre raramente cariñosa, pero Sammy, ajeno a las averiguaciones de Talon y Janzo,  no tiene tanta suerte con Gwynn. Aparentemente, el influjo de Yavalla no surte efecto alguno en aquellos que ya poseen un Kinj, como Talon y Zed. 

Garret, cuya recuperación prosigue a ritmo de besos y puñetazos en la cloaca del colipso, se lo confirma directamente a Talon y Janzo cuando observa a Sammy intentando traspasarle el malévolo Kinj a una de los Puño Negro, oculto en una trampilla. El hecho de que los Puño Negro vayan tras él no es ninguna casualidad: Yavalla trata de neutralizar cualquier insubordinación armada. Ya no pueden contar con Gwynn, de modo que acuden a Zed, con la seguridad de que sus mejores aliados ahora son los Sangre Negra que poseen su propio Kinj. Sólo Brend consigue convencerle.

 Entretanto, Tobin se ha dado de bruces con la dura realidad familiar al regresar a su ciudad natal. Su situación económica es desfavorable y su madre Gertrusha le aconseja contraer matrimonio con Fallista, su antigua amante de juventud, porque eso le proporcionaría un contingente de más de dos mil hombres para marchar en auxilio a la Fortaleza. Sin embargo, Tobin ama ahora a  Gwynn y estaría dispuesto a todo por ella. Ahora es él quien se ve en las mismas dificultades que Rosemund cuando decidió pedirle matrimonio por la vía diplomática. Gracias a Munt, que le hace entrar en razón, Tobin decide casarse con Fallista, porque sería la única forma de ayudar a Gwynn, y en poco tiempo aparece con su ejército ante las atónitas miradas de Talon, Garret, Janzo y Zed. 

En el próximo episodio de The Outpost veremos si llega a entablarse una lucha sin cuartel y qué sucede con Yavalla y sus "unidos", porque, dadas las circunstancias, es ingenuo creer que el único poder de su Kinj consista en replicarse y controlar a nuevos huéspedes.  Puede que por sí solo no pueda contra otros Kinj, pero ¿qué sucedería si dos infectados intentaran dominar a la vez a alguien como Talon o Zed, que ya poseen uno? ¿podría un sólo Kinj normal contra dos de los de Yavalla al mismo tiempo?


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'NOTHING LASTS FOREVER': THE OUTPOST, SEASON FINALE REVIEW

No. Nothing is forever, and The Outpost is no exception either. On Thursday the last episode of Talon's story was finally broadcast, be...